Hoy quiero compartir con ustedes parte de este libro escrito por Bernardo Stamateas que me pareció muy interesante y útil y que espero les sirva de algo o le saquen provecho. Nuestras emociones están ahí para ser sentidas, pero no para dominar nuestra vida, ni cegar nuestra visión, ni robar nuestro futuro, ni apagar nuestra energía, porque, al momento de hacerlo, se volverán tóxicas. Sanar nuestras emociones implica prepararnos a nosotros mismos para liberarnos de las emociones negativas y tóxicas que, en definitiva, no nos ayudan a encontrar una solución. Hay que darle a cada emoción el verdadero significado que tiene. Por ejemplo, es normal que: si te han estafado, sientas rabia, pero no que salgas a romper todo... si te han traicionado, sientas decepción, pero no que no vuelvas a confiar nunca... si te han humillado, sientas vergüenza, pero no que dejes de correr riesgos... si te han mentido, sientas desconfianza, pero no que sientas resentimient...